jueves, 17 de noviembre de 2022

Lección 167, Noveno Grado, Tercera Orden

 "Todo es Mente, explicación del Concepto"


Bego Eyre, una de las alumnas más activas de éste "Colegio Invisible de la Rosacruz", nos hace la siguiente pregunta:


"Me gustaría explicaras algo más sobre la Lección 8, donde nos expones que "Todo es mente" uno de los principios ...Relación de la Mente con el Espíritu y con el Alma, no entendí bien ,si forman parte de la Mente. Gracias de antemano"


"Todo es Mente" es el principal axioma de los principios herméticos atribuídos al legendario Hermes Trismegisto. Con esta sentencia se indica, fundamentalmente, que el Pleroma; es decir, Dios no es otra cosa que Mente y, por lo tanto, dado que todas las cosas e ideas están compuestas por Dios y dentro de Dios, no nos queda otra que repetir la sentencia: Todo es "Mente" y no hay otra cosa que pudiera estar por encima de ese Concepto; pero de ahí, también podemos deducir que la esencia de todo lo que existe el "Éter", también es Mente y que las "Almas" que surgen del Éter también son pura Mente de Dios.


Para los griegos de la Época Clásica no existía diferencia alguna entre Espíritu y Mente; esto quiere decir, que para ellos hablar de una u otra cosa eran sinónimos.


Ahora bien, depende de cómo usemos el concepto de Mente, nos podremos estar refiriendo a una cosa u otra, aunque ambas tengan en conún ser Mente y, por lo tanto, parte de Dios. Así, tenemos la Mente Universal, cuya Esencia es el Éter del cual surgen todas las almas y las cosas que las contienen, y otra muy diferente es referirnos a la mente egoica de la Personalidad. Ambas son Mente y pertenecen al Pleroma; pero la mente egoica es básicamente perecedera y mortal salvo que se cumpla con el proceso de Transfiguración; y aún así, no obstante, esa información, al completo, tampoco se pierde pues queda grabada en los campos etéricos denominados como Registros Akashicos y que, como no puede ser de otro modo, también forman parte intrínseca de la Mente Universal de Dios.


Para concretar diremos que Espíritu y Mente son una sola y única cosa mientras que el Alma, aún siendo parte de la Mente, es una manifestación de Ésta. Así tenemos que aún siendo el Éter y la Almas, pura Mente, así la Mente Universal, aunque los contiene a ambos, no puede decirse que la Mente sea Éter y Alma, en tanto que la Mente se encuentra por encima de sus manifestaciones:


Así las cosas, los elementos y sus partículas, las almas que animan, en diferente grado a las cosas, ya sean minerales, plantas o animales, viven, se nutren de y son pura manifestación de la Mente; es decir, del Espíritu y, por lo tanto, todos ellos son procedentes de la Mente Universal o Pleroma, más conocido como Dios.


Lo que conocemos como mente humana es solo una de las infinitas manifestaciones de la Mente Universal y está sujeta, eso la diferencia de la Mente Absoluta de la que vive y en dónde se mueve, a procesos sinápticos cerebrales y hormonales procedentes de las glándulas endocrinas; digamos que la mente humana que también forma parte de la Personalidad, del Alma material de la Cosa. Es, por decir así, una Mente provisional a la espera de que la Mariposa que es el Ser Humano complete su proceso de crisálida, la denominada Cristificación.


Aralba R+C