sábado, 9 de agosto de 2014

KALI

La terrible, amada y desconocida Diosa de Calcuta. Libidinosa y sanguinaria amante para unos y terrible y vengadora madre para otros. Cruel Demonio producto de la presente época del Kali Yuga, conocida vulgarmente como la Edad del Hierro, y depositaria temporal de los atributos de su esposo Shiva, el Dios que con su baile mantiene el Universo estable.

Aunque pudiera parecer, por las imágenes de Kalí que circulan por todas partes, el que la diosa tenga puesto su pie derecho sobre el pecho izquierdo de Shiva. No significa que pisotee sacrílegamente el Cuerpo inerte de su sagrado esposo tras haberlo vencido en cruenta batalla. Shiva se encuentra desvanecido, como dormido y la diosa recibe la energía de su esposo mediante el contacto.

Recordemos que Kali, aparte de ser la Satki de Shiva, también es su propia contraparte. Shiva y Satki forman una Unidad dual y, en cuyo baile cósmico, nos va mostrando, de forma cíclica, la cara de una y después del otro. Cuando Kali descansa, Shiva danza creando universos y mundos donde la vida pudiera algún día germinar. Cuando Shiva reposa, es su Satki, la Naturaleza inseminada, la que se ocupa de poblar con todo tipo de criaturas los habitáculos cósmicos construidos por su sagrado esposo.

En el origen del origen, antes que se mostrase el Tiempo tal y como lo entendemos, los ciclos Shiva, Satki se producían de forma armóniosa y natural; pero fue a partir del Incidente que todo se trastocó en el Universo de la Naturaleza Satki y entonces, la adorable madre que mimaba a sus criaturas se transformó en la violenta, sanguinaria y vengativa criatura que se conoce por las leyendas y mitología.

El Incidente está presente en casi todas las culturas del Planeta y no fue otro que la interacción accidental, o no, del Plano de la parte masculina del Universo Shiva, en su parte femenina Satki. De algún modo es como si de una violación se hubiese tratado y eso cambió el Destino del Universo Dual, al menos mientras Shiva siga durmiendo por toda la eternidad y Kalí, la Satki de la Edad del Hierro, siga alimentándose de la infinita energía de su indefenso y tendido esposo.

En la actualidad, Kali, nuestra Naturaleza, baila de forma frenética y desenfrenada, no sujeta a control conocido y es por ello que en todas sus manifestaciones se muestra el dolor, la crueldad y la muerte. Vayamos donde vayamos, subamos a los macro cósmicos planos celestes o nos sumerjamos en los invisibles y microscópicos mundos atómicos, la Naturaleza se muestra siempre con la misma y aparente crueldad.

Bajo sus pies reposa Shiva, esperando algún día despertar y que le llegue el turno de gobernar. El collar de trece calaveras, que porta Kalí, representa a los trece eones de las constelaciones zodiacales, incluida la supuestamente desconocida entonces Ofiuco, las siete cabezas que porta en su cinturón y colgando de uno de su brazos, son los siete arcontes planetarios responsables de nuestro Sistema Solar, cuyo luminosos Astro corona la cabeza de la enloquecida Diosa, cuya ensangrentada boca muestra, con una lasciva sonrisa, su divina lengua.

Sus diez brazos representan el ciclo completo que debería durar su cósmica danza y de cuyas manos penden diferentes objetos, la mayoría de tortura y destrucción, aunque íntimamente relacionados con la vida y la procreación.

Kalí, la incomprendida Diosa que demonio, por muchos, es tenida. Ella es el natural producto de una violación de una impostura, de una invasión. Al Igual que el Mito de Adán y Eva nos muestra a una humanidad exiliada de un armónico Paraíso, así Kalí representa la anteriormente armoniosa Naturaleza o Satki reconvertida en un cosmos violento y donde la vida y la muerte siguen intercambiándose en el Juego de una macabra Danza que cubre tanto a lo cósmicamente inmenso como a lo invisible y diminuto.

Ella también, en parte, es ese arcángel que con su espada flamígera impide que la humanidad pueda regresar al Paraíso, al menos mientras la Edad del Sufrimiento y de la Herrumbre, el Kali Yuga, siga activo; es decir mientras no entremos en una nueva Noche cósmica, despierte Shiva y reorganice e insemine un nuevo Cosmos en el vientre de su reconvertida Satki, cuyo rostro haya retornado del negro de Kalí al celeste y luminoso de la feliz y amorosa Diosa que nunca dejó de ser.

La Leyenda de Kalí y su guerrera época del Kali Yuga nos muestra que estamos pasando por un periodo prolongadamente anómalo y producto de una violación invasiva, sea esta accidental o provocada de forma consciente; pero lo cierto es que todo lo que vive y se mueve en el seno de la Naturaleza, espíritus eternos indudablemente, están sujetos a la danza de la vida, representada por el cáliz que recibe la sangre de la cabeza cortada, y de la omnipresente muerte mostrada por los diferentes útiles de hierro que la Diosa porta en sus manos.

El oscuro, amarronado y sanguinolento campo de batalla que es el paisaje de algunas de sus representaciones, donde se observa a Kali, nos muestra el natural panorama en el que la humanidad sobrevive a su propia y oscura madre. De algún modo es como si Kali, la actual forma de la Naturaleza, se encontrase inmersa en un estasis inconsciente, a pesar de que, por su incesante danza, pareciera que se encuentra en perfecto estado de vigilia.

Tiempo ha, que los hindúes fueron invadidos por los arios de las tierras norteñas. Tiempo ha, que sus hijos fueron pasados a cuchillo y sus hembras encerradas, como sacerdotisas prostitutas, en los sagrados templos de Iniciación. Tiempo ha que muchos de su pueblo abandonaron sus tierras para vagabundear exiliados por el ancho orbe del mundo en forma de pueblo Romaní o también Gitano.

La Reina de aquella legendaria Tierra se llamaba Satki y estaba casada con Shiva, su Rey. Cuando los invasores del norte, pertrechados con sus armas de hierro, llegaron a lomos de sus musculosos caballos, pasaron a cuchillo al Rey y a su Reina la internaron como suprema sacerdotisa en el Templo del Amor, donde los generales invasores acudían a recibir placer de sus ardientes brazos así como de los de sus hijas y hermanas.

Satki consiguió una hoz agrícola que guardó bajo su lecho y con la cual degollaría al Líder Bárbaro, cuando aquel se encontraba en el clímax de su disfrute sexual con ella, la Reina prostituida del lugar. Cuando Satki tomó con su mano la cabeza cortada del invasor, enloquecida bebió, de un cuenco, la sangre de su enemigo y saliendo a la puerta del Templo comenzó la Danza de la muerte, la Danza de Kali. Así comenzó la Era del Kali Yuga, del Hierro. Había comenzado por una violación, por una invasión y una impostura, y no terminará hasta que la Reina, su esposo Shiva y sus asesinados o exiliados hijos hayan sido perfectamente vengados.


Aralba

domingo, 3 de agosto de 2014

Manual para el dominio del Mundo (V) y último

“Propagar la Ignorancia a pesar de decir predicar el conocimiento divino, fomentar la superstición, para que el miedo inunde los corazones de los hombres y así hacerlos más manipulables, convertirlos en fanáticos de unas ideas monolíticas para poder llevarlos a la batalla sin apenas resistencia, solicitar humildad a los pobres desgraciados y ambición sin límites a quienes detentan el Poder, intercesión de agentes externos al hombre ante la Divinidad y perdón de los pecados a cambio de bienes y otras dádivas, fomento de la idolatría hacia falsas imágenes de Jesús, presuntos santos y vírgenes varias, encadenamiento a los niños pequeños, mediante el bautismo, a una Organización considerada omnímoda, predicar la libertad e igualdad entre los hombres y fomentar justo lo contrario, porque no existiendo libertad, el Ser Humano es incapaz de pensar por sí mismo y no existiendo igualdad, está dividido y sus caminos no pueden ir encaminados hacia el objetivo de conseguir la Verdad. Divide y vencerás y la palabra Diablo significa divisor, se predica la fraternidad y el amor hacia los semejantes y sin embargos sus hechos demuestran justo lo contrario, una caridad limosnera mal entendida que humilla al que recibe y enorgullece al que da, e intolerancia para escuchar las reflexiones de los otros. Hacernos perder el tiempo rezando y pagando misas por nuestros fallecidos, en lugar de dejarlos con total libertad para que prendan el vuelo de regreso al Hogar celeste.

Por sus obras los conoceréis y aquí no caben diferencias entre los hijos de Moisés, de Jesús o Mahoma. Todo lo expuesto en este manual podría servir para cualquiera de ellos, pues las directrices superiores no vienen de seres humanos sino de huestes demoníacas que se alimentan de la luz del Hombre mientras éste se debate en luchas intestinas y sin alguna utilidad. Esa energía desperdiciada es el alimento de los carroñeros arcontes o ángeles caídos y de su Jefe, el Gran Presuntuoso, Satanás.

¿Da miedo queridos hermanos? Da miedo al mundo no Iniciado en las lides de nuestra Religión Universal; pero nosotros sabemos que para combatirlos, de forma instantánea y con eficacia, lo único que se debe de hacer es Despertar a la Verdad; pero cuál es la Verdad, se preguntarán: La contestación es la más grande Herejía que podría existir para la falsa Iglesia Universal de Roma, que lo que denominan Dios no es lo que les parece y que de hecho, ese dios no existe ni existió ni existirá jamás; que a lo que denomina como Dios no es más que un Arconte que se cree lo que no ha sido nunca y sus presuntos ángeles no son otros que el resto de arcontes que lo siguen en una carrera condenada a la perdición.

Que el Ser Humano es un Ser Divino en esencia y que siempre formó parte de la Divinidad de todo lo existente, visible e invisible. Los arcontes deberían ser sus fieles servidores y sin embargo han terminado convirtiéndose en simples parásitos que engañan al desmemoriado ser humano haciéndolo creer que son Dios, ángeles u otras poderosas jerarquías celestiales, cuando en realidad no son nada si despertáramos a esa Verdad y dejáramos de alimentarlos, simplemente se esfumarían, ni siquiera morirían pues jamás han tenido una existencia verdadera aunque su manifestación nos pareciera muy real.

Se nos ha venido predicando la humildad absoluta para que bajemos la cerviz ante simples demonios y los adoremos como meras criaturas que les debiésemos la vida y es justo lo contrario y ahí está la clave, en que todo es siempre justo lo contrario de lo que predican, porque por sus obras los conoceréis, dijo el Maestro Jesús. Y sus obras dicen que sus acólitos y dormidos seguidores, hombres marioneta, van sembrando la disensión y la muerte, la envidia y el rencor. Piden venganza a semejanza de su maléfico y falso dios. El Odio que desprenden es el elixir de los dioses para sus parásitos opresores. La sangre derramada y el olor de las entrañas quemadas, en las hogueras de herejes, es agradable a Satanás, el gran Presuntuoso.

Porque les debe quedar claro a los gentiles y paganos que todos nosotros formamos parte de eso mal llamado Dios y que no es otra cosa que la esencia de que forman parte todas las cosas. Por eso podríamos decir que Dios es el viento, el pajarillo del campo y la piedra del monte, las aguas que corren hacia el ancho mar y los insectos y roedores de nuestras casas, el fuego y hasta la respiración que nos permite vivir. Todo es el Todo, el Yo Soy y por lo tanto, como piezas intrínsecas de ese conjunto y de las cuales el Tal no puede prescindir, somos cada uno de nosotros tan Dios como cualesquiera otro. Esa es la Verdad que debes intentar recordar, que debes repetirte incansablemente hasta que no te quepa duda alguna.

Es evidente que falta una cosa importante para que esa divinidad, intrínseca y ancestral, se convierta en efectiva, la toma de consciencia, el despertar a esa evidencia que se siente aunque no se vea, a eso es a lo que de verdad se lo conoce como Fe, la Gnosis, el Conocimiento no aprendido, si acaso recordado pues siempre estuvo con nosotros, en nuestro interior.

Es un gravísimo error buscar a Dios fuera de nosotros, nosotros somos la herencia necesaria de Jehová, del Hijo del Eón Sabiduría. Pues cada uno de nosotros, como unidades particulares, somos una porción de Jehová y cada vez que algo en el Universo procrea, también se divide más y más el Jehová que permanece descansando en el Sueño de nuestra existencia, como Adam Kadmón, porque mientras nosotros, como unidades individuales sigamos existiendo, el seguirá dormido sin conocer lo que realmente sucede a su alrededor. El simbólico sexto día creó al Ser Humano insuflándole el Espíritu de Vida, su propia vida y es por ello que la Vida lo abandonó pasando a sus criaturas, nosotros mismos. 

Jehová, el Demiurgo se encuentra dormido en nosotros en nuestro Corazón; pero el Demiurgo, por decir así, está muerto para siempre y el único que podrá regresar, con nuestro despertar a la Verdad, será Adam Kadmón, el Demiurgo materializado, el Adam original primero en el que Jehová sopló su aliento de vida. Porque todos retornaremos a ser Uno. Entonces seremos, ya no los nietos de Sophía, la Naturaleza, sino también sus Hijos amados y los hijos aman a sus madres, no las maltratan como nosotros hacemos con nuestra ignorada Madre la Tierra.

Es muy fácil confundir a Satanás, el Gran Presuntuoso, con Jehová el Gran Demiurgo y esto es así porque el gran Presuntuoso es un reflejo egregórico, un Arconte, de lo que fuera el Demiurgo antes de pasar su espíritu a Adam Kadmón, es como una sombra del pasado; pero Satanás es prescindible pues en realidad no es nada. Jehová también dejó de ser y solo Adam Kadmón tiene algún futuro y Adam Kadmón somos todos y cada uno de nosotros, no solo los seres humanos sino todo lo que conocemos como Creación. Estamos condenados a reintegrarnos en ese único Ser que en realidad somos, antes de regresar a nuestra morada celeste”

Comprendí las palabras de Leonardo. Comprendí que si todos y cada uno de nosotros despertásemos a esa verdad, sentiríamos en nuestro Ser que formamos parte todos de una misma Cosa, la Gnosis, el verdadero Conocimiento, el Amor Unitario inundaría todo el Universo y comprobaríamos lo inmensamente poderosos que podemos llegar a ser, tanto como para poder retornar del Universo del Caos al Universo del Orden celeste. Esa es la verdadera clave el Amor. Amor, misterio inexplicable para los sacerdotes del Gran Presuntuoso; pero nosotros sabemos que el Amor es el Pegamento Universal, lo que une en lugar de lo que separa, la Esencia etérica del Cosmos. 

El Odio del Gran Presuntuoso y sus egregóricos y sin vida arcontes separa y con la separación ellos vienen a alimentarse en las rendijas y recovecos que nos separan. El Amor produce la constatación de la Unidad Universal y nos une como una sola cosa con el Todo con lo que las rendijas, resquicios dejan de existir y los arcontes se volatilizarán porque ellos pueden vivir en esas rendijas y de la energía que fluye de una célula a otra cuando se encuentran separadas. Fuera del Todo no hay nada, al menos eso me había quedado claro y si los claros de separación desaparecían, los egrégores también dejarían de existir, al menos de forma ilusoria u holográfica y sus actuales habitantes tampoco tendrían razón de ser.

Nos hemos tirado muchos años buscando la verdadera Fraternidad Rosacruz, dado que las organizaciones materiales que detentan dicho nombre tan solo podrían considerarse como escuelas preparatorias y que solo poseen una parte de la verdad; pero para hacer honor a la verdad, también hay que decir que la mayoría de las enseñanzas es confusión acorde con el Sistema porque no dejan de ser construcciones de este Mundo, para este Mundo y todo lo que se permea con la esencia de éste Mundo termina degradado.

Encontramos a la verdadera Rosacruz como un Movimiento Espiritual o de Pensamiento que es heredero akashico de la primitiva gnosis del Cristianismo copto, del Zoroastrismo y Maniqueísmo Persas, así como de las antiguas escuelas de misterios, griegas, egipcias y mesopotámicas. Repetimos, no existe una vinculación de cadena iniciática histórica, visible, entre la Luz Espiritual de donde procede la Gnosis Rosacruz  y lo que podemos encontrar en nuestro Siglo XXI; pero sí es cierto que esa Energía permanece intacta en la Memoria de la Naturaleza y es de ahí de donde el Buscador puede sacar la verdadera información y hablar de Memoria Akashica no es hacerlo de un lugar lejano e inalcanzable. El acceso a la Biblioteca del Multiverso se encuentra dentro de nosotros mismos, pertenece a nuestra propia esencia divina.

Parecido conocimiento a este, mostrado por el presunto autor de “Manual para el dominio del Mundo” poseen algunas escuelas rosicrucianas; pero es imposible que pudiera cuadrar al ciento por cien, dado que de haber sido así, la humanidad hace tiempo que habríamos dado el siguiente salto evolutivo o de transformación hacia el nuevo Ser Humano, hacia la restauración de lo que Leonardo denomina Adam Kadmón. Por lo tanto, este humilde investigador y si acaso estudiante de las enseñanzas rosacruces dice a sus pacientes lectores que no es ni un Rosacruz ni, hoy, milita en alguna escuela u organización rosicruciana y ello no es porque reniegue de ellas, que no es así; sino porque su camino, a estas alturas de la vida, se encuentra fuera de los templos de piedra, ladrillo y cemento.

Toda estructura humana, sobre este Plano de existencia, termina defraudando al hombre pues aunque nuestra Esencia es Divina y pertenece al Mundo celeste nuestro vehículo de manifestación, incluyendo mente y emociones, pertenece a este Plano de Caos y de antimateria, donde todo se pudre y donde todo se degrada y donde la santidad es algo absolutamente imposible. De este único modo es posible entender como gente aparentemente tan buena y maja pueden plagiar las ideas a sus hermanos y darlas, al Mundo, con otro envoltorio supuestamente más útil y comprensible, a los demás como completamente suyas. 

Es la única forma de entender que después de haber reconocido M:.H:., el agradecimiento al que consideraba como su Maestro R:.S:., en la primera edición de su prestigiosa Obra R:.C:., tiempo después lo tildara de simple instructor, que no estaba preparado y del que nada podría aprender, inventándose una mistificación fantástica que jamás se podría demostrar, por ser incierta, con el único fin de mostrar de donde había sacado la información que dio origen a su Trabajo E:.C:.R:.C:.D:.C:.

No damos nombres por tres motivos principales, ya lo hicimos en reflexiones anteriores, porque no buscamos la polémica entre los profanos ni tampoco la división de la Energía Espiritual entre los iniciados. Estas cosas, que han sucedido entre organizaciones esotéricas y me consta que sigue sucediendo una y otra vez es lo que hace que la gente que entra buscando la Verdad, en sus filas, termine abandonando; pero no solo la organización sino incluso la propia búsqueda y, eso es lo verdaderamente lamentable.

Se puede encontrar la llave de la puerta del laberinto en cualquiera de las escuelas existentes o en ninguna, porque la llave no la posee ninguna institución gurú oriental o Maestro occidental. La llave la llevamos con nosotros mismos, dentro de nosotros y, a los sumo podríamos encontrar, en dichos lugares, alguna luz que nos muestre ese Hecho. Hecho que se te está mostrando con claridad a ti, ahora en este momento, la llave la tienes tú, la puerta está en ti y el Maestro que se encuentra al final del camino nunca estuvo más lejos de ti que tu propia respiración. Meditando en este asunto, estoy convencido que mucho camino tendrás recorrido.

Éste, tu Amigo, Fráter y Hermano desea que ésta humilde alegoría pueda servir para completar la parte del puzle que te falta con el fin de comprender el Sentido de tu Vida, no la Vida en general; es decir nuestra Vida, no, la Tuya porque cada camino y búsqueda termina siendo individual y es por ello que, alegóricamente, el Hermano Cristian Rosentkreutz terminara enviando a sus hermanos al peregrinaje fuera del Templo con el fin de predicar la enseñanza del verdadero cristianismo gnóstico y con el fin de conseguir un solo discípulo al que poder transmitirle las enseñanzas para que así que la cadena iniciática no quedase interrumpida.

El número cinco es el de la Iluminación, del Hombre que contienen en su interior la Gnosis del Conocimiento primordial y con este quinto capítulo terminamos esta Obra de Ficción; es de ficción porque no tenemos constancia alguna de la procedencia de un escrito que llegó a mis manos de pura chiripa, aunque pudiese parecer algún tipo de canalización de Leonardo Da Vinci. Jamás creeré en la Canalización porque tengo la convicción de lo que se trata: el acceder, a la parte de Avatar que del Personaje nos corresponde porque si en realidad somos Uno, que lo somos, tenemos pleno acceso a cualquier personaje de la Historia que haya existido en el pasado por el simple motivo de que somos Uno, así de simple y así de claro.

Son las personalidades las que se encuentran separadas y solo las personalidades pueden producir el falso hecho de la canalización o de la mediumnidad. En realidad, un canalizador o un médium solo están transmitiendo, de ser cierto, lo que su propio Ser Interno, su Espíritu, le transmite de una persona o hecho concreto; en caso contrario será una de las múltiples personalidades la que estará produciendo u Engaño, y de acertar habría sido de pura casualidad.

Alguien dijo que la Casualidad no existe sino la Causalidad; pero eso será otra Historia. ¿De qué le sirve al Hombre ganar el Mundo, si perdiere su Alma?

De parte de nuestro Amado Hermano Leonardo:

Lux Lucet in Tenebris (Lema Valdense)

En Luz, Verdad y Amor (L:.V:.X:.) Que las rosas florezcan sobre tu Cruz. 

sábado, 2 de agosto de 2014

Manual para el dominio del Mundo (IV)


“Pan y Circo, proclamaba la Roma antigua, para mantener anestesiados a sus ciudadanos y muy especialmente a las capas populares; pero curiosamente fue siempre más Circo que Pan. De dicho modo pretendían ocupar las mentes de la gran masa en cuestiones anodinas con el fin de que no indagasen en lo más importante de todo: La búsqueda de la Verdad.

Una Verdad que lleva siendo secuestrada, por la Élite, desde el principio de los tiempos. Desde que alguno de los primeros hombres, gracias a su conocimiento adquirido, podía vivir del cuento a costa de engañar, mediante el miedo a los dioses “en realidad las fuerzas naturales”, a sus semejantes.

Mientras que la Clase sacerdotal más baja, cercana al Pueblo, en las parroquias, se ocupaba en predicar la humildad entre los más miserables y necesitados, en los monasterios se adoctrinaba a los hijos de la nobleza en la ambición desmedida disfrazada de voluntad para mantener, con letras grandes, el Poder en beneficio de su Casta; pero también, ésta vez con letras minúsculas, del conjunto de la Humanidad, cuando lo que se debería de haber mostrado es justo lo contrario: La Dignidad y el sano Orgullo de ser personas e hijos de Dios a los desheredados y la humildad y honestidad para aquellos encargados de detentar el Poder”

Visto, desde la distancia del tiempo, las palabras del tal Leonardo no muestran nada nuevo y que nadie, a poco que reflexione, no sepa; pero recuerdo a mis pacientes lectores que aquellos papeles me fueron proporcionados cuando yo solo era un ingenuo adolescente listo para poder ser manipulado mentalmente, primero en la escuela y después en las instituciones religiosas, primero la católica y después la evangélica; no obstante, como es de bien nacidos el ser agradecidos, debo de reconocer que mi acercamiento a la Religión fue el detonante de mi búsqueda espiritual y esto nos vuelve a recordar aquellas palabras evangélicas de que toda palabra es inspirada por Dios y que las perlas de la verdad hay que buscarlas en las pocilgas de los cerdos.

Les comentaba, en el capítulo anterior, que les contaría algunas simpáticas anécdotas en relación con la Revista Mundo Desconocido que, además de coleccionarla, leyera con verdadera fruición. Pues vamos a ello.

Acababa de leer el número dos de la Revista cuando salía de mi lugar de trabajo en el Corte Inglés de Preciados, Madrid, cuando en la Planta de tejidos y alfombras se había producido un pequeño incendio que llenó toda la planta de humo e hizo saltar los aspersores de agua. Como no podía ser de otro modo, me arremangué y me puse a ayudar a los compañeros de la Planta en retirar los tejidos inflamables, a modo de corta fuegos; para ello, evidentemente, tuve que dejar mi preciada revista en algún lugar; pero cuando acabamos ya no la encontré y tuve que salir del Centro de Trabajo sin ella. No me lo pensé dos veces y en el primer kiosco que encontré volví a adquirirla de nuevo.

La siguiente anécdota me sucedió estando trabajando en Barcelona, en el mismo Corte Inglés donde había ido para enseñar el método de Trabajo, de fotografía rápida de Fotorama, a los nuevos operarios, dado que acababa de inaugurarse el Fotorama del Corte Inglés en la Avenida Diagonal. Cuando me acerqué a un kiosco de prensa, atendido por una anciana, con el fin de adquirir el número correspondiente de mi Revista, resulta que me tuve que marchar sin ella porque la Señora se negó a facilitármelo porque no se lo pedía en Catalán. No tengo nada contra el catalán ni contra los catalanes; pero necesito que sepáis que lo que os cuento es absolutamente cierto. Tal fue la rabia que sentí que tuve que esperar a regresar a Madrid para comprar la revista y donde, evidentemente, no me solicitarían que lo pidiera en una Lengua que me era completamente desconocida.

El tercer episodio ocurrió estando cumpliendo el servicio militar en Artillería Ligera Antiaérea, número 27, en Valladolid. En una de las rutinarias salidas de paseo me acerqué a un kiosco de la localidad para comprar el número correspondiente de la Revista. El caso es que iba yo tan contento, por la calle, con mi preciado tesoro en la mano cuando me salieron al paso dos unidades de la Policía Militar, me pararon y me denunciaron por no ir debidamente uniformado. La cuestión no era que llevase las botas sucias o algún botón desabrochado. No, el caso era que llevar una revista rompía la uniformidad y era motivo más que suficiente para ser sancionado. Cuando legué al Cuartel, la Batería, me puse en contacto, muy preocupado por la que me podía caer, con el Brigada de la Banda de Música, que era mi Superior dado que yo estaba sirviendo como corneta y me solicitó que le mostrase la revista: “Esto no es pornografía –dijo-, no te apures en cuanto llegue la denuncia y pase por mis manos será destruida" y así sucedió.

Debo de hacer un inciso, aquí mismo, porque en el lapso entre esta anécdota y la siguiente pude publicar hasta tres artículo en las últimas páginas de la Revista, Cartas de los lectores.

La última de las anécdotas sucedió mucho tiempo después, con el último número de la Revista que no pude conseguir por encontrarme en el Paro, tras haber quebrado la Empresa de montajes eléctricos en la que trabajaba,  y darme cosa gastarme unos cuartos que no tenía en una simple revista. El caso es que durante muchos años, quiero recordar que por aquella época no existía Internet, me comía la curiosidad de cual pudo haber sido el motivo del cierre de la Revista. Eso no lo descubriría hasta, por lo menos, cuatro años después cuando en León, dado que había ido a trabajar a la Empresa que dirigía mi tío materno, dando un garbeo por el rastro de la ciudad, encontré en un pequeño puesto el número que me faltaba.

Entonces pude descubrir que no había sido el Artículo los Dineros de la Iglesia, lo que había provocado el cierre de MUNDO DESCONOCIDO, sino la Depresión que sufrió Andrea Faber Káiser por la muerte de su íntimo amigo y cofundador Alejandro Vignati, agravado por la misteriosa enfermedad que se cernió sobre él mismo hasta llevarlo, algún tiempo después, a la tumba. Estos detalles los conozco porque el mismo Andrea, muy amablemente, contestó a una misiva que previamente yo le había remitido preocupándome por su salud y por la situación de la fenecida MUNDO DESCONOCIDO. Carta que aún conservo con muchísimo cariño.

Fue durante ese periodo de mi vida que yo abandonara la Iglesia Evangélica y continuara mi búsqueda en ambientes esotéricos, concretamente rosicrucianos. Mi primer intento lo realicé con AMORC, quienes me enviaron, de forma gratuita, su monográfico el Dominio de la Vida; pero lamentablemente no pude afiliarme dado que costaba bastante dinero para mi pobre situación económica. Entonces recordé que tiempo atrás había solicitado información a otra sociedad rosicruciana, la Rosicruian Fellowship, la cual no cobraba nada por sus enseñanzas, dado que se mantenía de donativos voluntarios y allí que me dirigí sin dudarlo, recibiendo de balde algunas de sus más importantes enseñanzas filosófico-esotéricas. Con ellos me tiraría al menos once años, casi tantos como los que permaneciera bajo la égida de la Iglesia Protestante y supuso para mí como el agua para el temple del acero.

“Otra de las cosas importantes en este Manual para el dominio del Mundo era el tergiversar ciertos conceptos del cristianismo primitivo, como son la Fe y la Caridad. La Fe, que no es otra cosa que la Gnosis, la transformarían en simple creencia sin razón. Tener Fe ya no consistía en una convicción interna de algo que no podemos ver pero que se siente en lo más íntimo que es verdad, ahora consistía en creer que lo que un Sacerdote te decía, debidamente investido por la Jerarquía, era poco más o menos que Palabra de Dios.

La Caridad, por otro lado, que no es otra cosa que el Amor que predicara Jesús, en lugar de ser un sentimiento de comunión con el resto de la humanidad e incluso con la totalidad de la Creación, resultaba que lo habían transformado en dar limosnas a los pobres, porque para eso existían los pobres para que la gente pudiente pudiera demostrar su fe y amor hacia sus semejantes. De algún modo dar unas pocas monedas era bien visto por Dios nuestro Señor y a nosotros nos produciría una sensación del deber cumplido, porque ¿para eso Dios ha hecho que haya pobres y ricos, no? La Igualdad, para ellos, era algo inconcebible y cada cual tenía lo que Dios había querido con el fin de recibir determinadas experiencias o pasar determinadas pruebas como asís sucediera al paciente Job Bíblico.

Por otro lado, la libertad del Ser Humano nada tenía que ver con su libre albedrío. El Hombre no debería ser libre aunque sí había que organizar las cosas para que se sintiese libre. Una libertad aparente; pero que era evidente su inexistencia en el instante en que era usada para pensar por cuenta propia, cuando era usada para interpretar los textos sagrados en Latín de un modo no acorde con el establecido por la Curia Romana.

La acepción de Religión, Religare, viene a significar reunir lo que se encuentra dividido; pero resulta que lo que nos muestran, a cada momento, tanto la Católica como la Judía y la Musulmana, curiosamente las tres religiones monoteístas, es justo lo contrario: La División entre los seres humanos y dado que alguien dijo que por sus obras los conoceréis, evidentemente el Verdadero Dios no mora en los templos que dividen a la humanidad.

Porque Dios solo posee un templo y no es de madera, piedra y cristal; es el Ser Humano, en toda su complejidad corporal, emocional y espiritual, el único Templo reconocido y válido para la Plenitud de Dios. Ellos, los impostores, separan al Hombre de Dios, haciéndolos mirar para otro lado y haciéndoles perder el tiempo en levantar construcciones fastuosas donde solo mora el aire y el silencio de la vaciedad”

Con el tiempo iría comprobando como algunos vicios escolásticos de las religiones oficiales no solo habían sido heredadas por las iglesias de la Reforma protestante sino también por la mayoría de las escuelas esotéricas que decían detentar el conocimiento oculto de Jesús y que solo mostrara a sus discípulas más cercanos.

Más adelante, el escrito de Leonardo, me descubriría el punto de bitácora necesario para que pudiese dirigir mis pasos hacia la adquisición de una parte importante de la Verdad. Hasta aquí, el supuesto Autor del escrito anónimo nos había venido mostrando las artimañas que se le habían solicitado para mantener engañado al Ser Humano; pero lo que seguía era simplemente extraordinario porque a partir de aquí Leonardo se mojaría mostrándonos una efímera parte de lo que su Religión ancestral, la Gnosis, mostrada por el Maestro Jesús,  uno entre muchos iluminados, nos podría ofrecer para restaurar el Mundo; pero eso solo lo podrá disfrutar el paciente lector, en los próximos capítulos.


Aralba 

viernes, 1 de agosto de 2014

Manual para el dominio del Mundo (III)


No os vayáis a creer que “Manual para el dominio del Mundo” es un escrito voluminoso; pero dada la importancia que ha tenido en mi propia evolución personal he decidido ilustrarlo con las vivencias personales relacionadas con la aparición en mi vida de este escrito de dudosa procedencia. Como expuse en el capítulo anterior, para mí sería algo extraordinario el que algunos de sus lectores pudieran darme algo de luz al respecto.

“Para alcanzar el dominio del Mundo, lo primero que hay que hacer es implantar por la fuerza, si fuese necesario, el Imperio de la Ignorancia y que el Conocimiento solo quede en unas pocas mentes debidamente adoctrinadas, la élite, nuestra Santa y Madre Iglesia y su cabeza visible el Papa.

Debemos buscar el Conocimiento por sobre toda la faz de la Tierra y domesticarlo, hacerlo exclusivamente nuestro y aquellos que no estén de acuerdo con nuestro proceder deberán ser erradicados, eliminados del Mundo y de la Historia.

Estas eran las breves directrices que me fueron trasladadas por mensajeros del Papa. Después me vendrían las siguientes y sobre las que yo debería de trabajar para plasmarlas en mis trabajos pictóricos; pero ya me las apañaré para que la luminosa verdad sea visible bajo la niebla terrosa de lo que tengo que realizar para contentar al intocable habitante del Vaticano.

Está claro que buscan una inmensa masa de gente ignorante que pueda ser fácilmente manipulable por una pequeña élite constituida por obispos y cardenales. En todo caso, podrían acceder al conocimiento, aquellos que laboran como escribas y copistas en las bibliotecas de los monasterios benedictinos y donde deben de estudiar los hijos primogénitos de aquellos nobles, príncipes y reyes que sean de la entera confianza de la Curia Romana.

Buscan una masa miedosa y sumida en la ignorancia que esté siempre dispuesta a obedecer, sin rechistar, todo aquello que sus amos les soliciten o les reclamen. Para ello se debe extender, entre el populacho, la superstición que no es otra cosa que una construcción mentirosa con pinceladas de realidad que pudiera hacerla creíble para cualquier mente inteligente; pero sin instrucción académica.

Ellos tienen el Conocimiento de Dios, el Señor de los cielos, tienen el poder de saber cuándo plantar nuestras semillas, se dirán los campesinos, cuando recoger las cosechas y por lo tanto no pasar hambre durante al menos un año entero. De algún modo, siento como la Curia busca la dependencia total de la gente sobre la que su paraguas de poder proyecta su larga y omnímoda sombra.

Cuando busque la gente una explicación racional, que su mente no pueda comprender, se les dirá que eso es Palabra de Dios y por lo tanto uno de los muchos misterios que solo se nos mostrará cuando hayamos traspasado el velo de la muerte y nos encontremos humildemente postrados ante el magnánimo Trono del Creador.

Según indago más profundamente en sus directrices para la construcción del Manual para el dominio del Mundo me doy cuenta que, este gente, en realidad no creen en nada, Es posible que cuando comenzaron como simples estudiantes de teología tuviesen una cierta creencia en los misterios que estudiaban; pero quedaba claro que llegaba un punto donde se producía una ruptura en el que se les abre los ojos a la verdad: Tan solo se trata de una Herramienta de Poder, de manipular a las masas; pero aún me quedaba descubrir el por qué ¿Quizá el mantener una serie de privilegios de por vida y de modo generacional para poder vivir medianamente bien, en relación a una ingente masa hambrienta que no podían vivir de otro modo que como animales? Posiblemente no fuera más que eso; pero mis estudios de gnosis egipcia me decían que eso solo era el efecto visible de una causa invisible aún más siniestra”

De verdad os digo, queridos lectores, que no daba crédito a lo que estaban leyendo mis ojos. Esto era algo terrible y, de ser cierto, me estaba demostrando a nivel intelectual que el Mundo estaba siendo dirigido desde tiempo inmemorial por una poca de gente sin escrúpulos; pero con una gran instrucción escolástica y cuyo egoísmo personal llegaba a tal límite de no importarles lo más mínimo el estado esclavizado de sus propios hermanos.

Intentaba situarme en aquella época del Renacimiento Europeo; pero en seguida me di cuenta que no era tan difícil pues aunque las cosas habían cambiado mucho desde hace más de mil años, sin embargo los conceptos básicos de la manipulación aún seguían vigentes. Es cierto que ahora todo el mundo, cuyas familias con cierto esfuerzo, pueden estudiar e incluso asistir a la Universidad; pero eso no les da vía libre para poder escalar a los verdaderos puestos donde el Poder es cocinado. Todo sigue siendo un engaño.

Mi experiencia laboral personal me ha corroborado que esos estudios universitarios, entre los hijos de la gente humilde, habrá procurado bienestar personal en algunos pocos; eso no lo pongo en duda; pero tal ha sido la masificación universitaria que lo que más ha provocado es frustración en los licenciados al entender el esfuerzo que supuso a sus familia el privilegio de haber podido estudiar y que sin embargo eso solo les ha servido para ocupar, en las empresas, simples puestos de auxiliares sin posibilidad alguna de progresar, dado que los puestos ejecutivos quedaban en exclusiva para los hijos de las élites, fueran estos de los socios de las empresas o de otros puntos de unión de la bien tejida telaraña.

Hijos de la élite que no estudian en los colegios, institutos y universidades públicas sino en instituciones eclesiásticas y privadas de índole parecida, generalmente ubicadas en el extranjero y en donde sus estudiantes son adoctrinados de forma conveniente, para llegado el momento puedan ocupar el Poder y mantener intacta la línea que fuera trazada desde tiempos pretéritos por sus antepasados.

“Esa Ignorancia, debidamente adobada en su propia salsa, la superstición, y cocinada con el miedo a lo desconocido, al castigo divino por desobedecer sus preceptos escritos en los libros sagrados y transmitidos por los sacerdotes debidamente investidos por una cadena iniciática, da lugar al fétido plato del Fanatismo. Esa es, la segunda herramienta imprescindible para conseguir el dominio del Mundo, porque el Fanatismo permite mover a las masas como un titiritero mueve a sus marionetas.

La simple orden del carismático Líder es suficiente para que una horda descerebrada pueda ser llevada al campo de batalla y ser sacrificada en el bien de sus amos. Evidentemente ellos piensan que luchan por Dios, por su Fe sagrada y que les procurará la Salvación personal; en realidad no saben de qué se trata eso; pero sus líderes les han demostrado en demasiadas ocasiones su preparación y conocimiento. Si ellos los llevan a la batalla, sus buenos motivos tendrán y además si cayesen en el Campo de Batalla luchando por lo que les han dicho, irán derechitos al Paraíso celeste donde moran Dios y sus inmaculados ángeles”

Entendía, con claridad, lo que Leonardo el Personaje protagonista del Escrito, trataba de indicar. Solo avanzando en su lectura entendería el verdadero motivo de todo ello; pero con esto era suficiente para comprender que se nos ocultaba la verdad con el fin de usarnos como a ganado, sea éste de tiro o de otro tipo de producción.

Se ha venido inculcando en la población, desde tiempo inmemorial, que los seres humanos no somos iguales; que existen clases y castas que hay que respetar pues las clases más altas son más inteligentes, se encuentran mejor preparadas; pero lo más importante de todo: Están ahí porque una Fuerza Divina los ha colocado con algún misterioso motivo que debemos respetar y por el que no debemos de preguntarnos.

No tengo ni idea si Leonardo, el escritor de este Trabajo, llegó a nuestra misma conclusión; pero lo cierto es que me temo que la gente que nos suele gobernar, desde tiempos pretéritos, son los golfos de solemnidad, los más indecentes y deshonestos, los embusteros sin matices, la gente sin sentimientos por el pesar de sus semejantes; pero además los más ignorantes, fanáticos y ambiciosos posibles; pero no adelantemos acontecimientos, pues el Tema de la Ambición, descubriría que se trataba del tercer precepto necesario para el Gobierno del Mundo.

Como os comenté con anterioridad, queridos lectores, este pequeño trabajo, supuestamente  de Leonardo Da Vinci, fue una de las gotas que terminaría colmando el vaso de mi paciente ingenuidad e hizo que terminase abandonando cualquier tipo de religión establecida; pero eso no significó que abandonase la búsqueda del Conocimiento, todo lo contrario, dado que fue esto lo que me motivó a introducirme en un Universo Intelectual novedoso como era, en aquella época, del Realismo Fantástico. Enseguida comprendí que en el maremágnum de fantasía infumable que componía dicha literatura, sin embargo podían encontrarse verdaderas perlas de sabiduría. Sabiduría que me abría puertas a otras formas de pensamiento y que nos investía con un fastuoso sentimiento de libertad personal.

Debo mucho de lo que ahora soy a la Revista MUNDO DESCONOCIDO que editaran Andreas Faber Káiser y Alejandro Vignati; que no hacían otra cosa que seguir la línea argumental del Realismo Fantástico que en su día inauguraran L. Pauwels y J. Bergier, con su Obra El Retorno de los Brujos.

Recuerdo que la lectura de aquella revista, que terminaría coleccionando hasta el último número, me provocaba como una especie de hervor emocional, aunque los argots que utilizaba no los comprendía del todo, al principio; pero poco a poco con el estudio íntegro de todos y cada uno de sus números conseguí un bagaje de cultura esotérica que, en breve, me serviría en mi posterior camino iniciático.

Tengo algunas anécdotas que contar respecto a esta Revista tan querida y que conservo en mi amada Biblioteca; pero creo que lo dejaremos para el siguiente capítulo.


Aralba

jueves, 31 de julio de 2014

Manual para el dominio del Mundo (II)

Reconozco, ante mis posibles lectores, que no soy la persona más indicada para escribir acerca de Leonardo Da Vinci; dado que, a pesar de ser uno de mis héroes de la adolescencia, gracias a una Serie de la Televisión Italiana que pudimos ver en blanco y negro y de la que conservo breves retazos, no hemos leído apenas nada acerca de éste Gigante del Renacimiento; pero prefiero que sea así, dado que la contaminación de hipotéticas interpretaciones de terceros será inexistente y solo transcribiremos el contenido del anónimo manuscrito y nuestras humildes y limitadas impresiones.


“El Vaticano no desconfía de mi verdadera procedencia, dado que la desconoce; pero también he detectado que a pesar de haber puesto en mis manos tamaña responsabilidad me están vigilando de continuo y no hay paso que dé en el que no descubra que siempre soy seguido por un par de agentes del Papa.

Por un momento pensé que mi estricta castidad me delataría como un Perfecto Cátaro como a ellos les gusta denominar a los iniciados predicadores valdenses; pero me ha alegrado conocer que las habladurías que hay acerca de ese aspecto de mi vida van encaminadas a tildarme como un pervertido sodomita. Si el Papa descubriese la verdad, de que soy un infiltrado de los Fideli D´Amore, no vacilaría en solicitar mi ejecución.

La Religión Oficial que, por decreto, ha decidido tomar por herejes a los seguidores de las enseñanzas de Jesús de Nazaret y por lo tanto debemos mantenernos en el mayor de los anonimatos, desde hace mil años viene construyendo un Templo de ignominia, ignorante fanatismo y superstición que ni siquiera los más instruidos de sus clérigos en realidad creen.

Son los nuevos fariseos que pretenden mantener dominada a la población mediante la táctica del miedo y tergiversando, por completo, las enseñanzas del Maestro Jesús.

Aunque soy libre para ejecutar los trabajos que me han encomendado de pintura; no obstante, tengo que sujetarme a unas normas básicas para que no descubran que éste supuestamente agnóstico Pintor, en realidad es un auténtico creyente de la Gnosis Primordial.

Dado que les consta que entre mi instrucción se encuentra la lectura de extrañas lenguas, me han proporcionado algunos escritos de diversas religiones de Extremo Oriente y del propio Egipto para, a la hora de diseñar los pictóricos pasajes bíblicos, poder inspirarme en algunos de sus míticos personajes. De algún modo es como si estuviesen construyendo una omnímoda Religión Sincrética que contuviese, en su seno, todo aquello que atrae a la masa humana. Intuyo que existe un guion previo en todo ello y cuyo destino final se perdiera en lo profundo del Futuro. Este es el principal móvil, en caso de que no haya sido descubierto y destruido, por el que posiblemente estés leyendo, querido lector, este humilde escrito”

Recuerdo que cuando descubrí éste legajo y lo leí por primera vez, no entendí demasiado; de hecho nada, y lo tomé como producto de la delirante mente de un inadaptado social; pero esa sensación duró bien poco pues, por aquella época, ya estaba yo predispuesto a tomar en serio algunos, pocos, de los postulados que en esos papeles se describían. Yo mismo era un apóstata del catolicismo, dado que recientemente había abrazado el camino de una vía del protestantismo evangélico. Recuerdo que por aquel entonces tenía diecisiete años de edad.

Por otro lado, aunque quisiera comprender algunas de las cosas que me decía el supuesto Leonardo, no podía estar más en desacuerdo; dado que la herejía que parecía trascender del Escrito, era en muchas ocasiones completamente diferente de la Teología que yo podía asimilar de lo aprendido por los sermones y en la Escuela Dominical. Había cosas en común, lo reconozco, como aquello de que la Iglesia Romana era la Gran Ramera y que el Papa pudiera ser el Anticristo; pero eso de la castidad y el celibato no parecía que nos fuera enseñado, dado que según el pastor y los predicadores, nada de eso se encontraba, de forma explícita, en la Sagrada Biblia constituida por el Antiguo y el Nuevo Testamento.

Solo años después, tras una minuciosa relectura del Documento, ya desvinculado de los dogmas protestantes pude comprender que muchos de los vicios que arrastraba la Iglesia Católica, por más de mil años, aún seguían vigentes en las iglesias reformadas. De algún modo es como si la Reforma solo hubiese sido parcial y, por algún motivo que desconozco aún, no se profundizó lo suficiente en redescubrir la Enseñanza Original del Maestro Esenio, Jesús de Nazaret.

Según este Documento que reconozco no saber si su procedencia es cierta o no, existía un grupo Secreto, los Fideli D´Amore o Fe D´Santa que al parecer tuviera que ver con los caballeros templarios y del que mucho tiempo después descubrí que el propio Dante Alighieri, habría sido un miembro destacado y de alto rango. Eso parecía ser un disparate histórico que unía lo que se conocía como el renombrado por su enemigos como el movimiento Cátaro, en realidad los buenos cristianos o Valdenses, con la caballería Templaria y sus organizaciones secretas colaterales. Eso fue un gran descubrimiento para mí y que me abriría los ojos a muchas cosas que antes se habían encontrado sumidas en las tinieblas de la ignorancia.

Quise entender, como creo que lo hace ahora mismo el Lector, que desde los primeros siglos del Cristianismo, de forma paralela a la Construcción de la considerada como Universal Iglesia Católica de Roma, habíase mantenido viva la original enseñanza del Maestro Jesús, el Judío Gnóstico muy a pesar de la temible, cruenta y sanguinaria persecución, como maléficos herejes, a que habían sido sometidos los buenos cristianos que habían sabido mantenerse al margen de los tejemanejes de la curia romana.

Gentes como Leonardo, Dante y otros muchos supieron navegar, de incógnito, en el mismo barco que dirigían sus más acérrimos enemigos y lograron transmitirnos la verdadera enseñanza primordial mediante sus trabajos pictóricos o literarios y poéticos, con riesgo a ser descubiertos y pagar por tal osadía con sus propias vidas. Muchos lo hicieron hasta época bien temprana.

“Esta gente, los clérigos, son un freno para el progreso de la humanidad. Todo lo que no se encuentre en lo que ellos consideran como su libro sagrado, en latín y solo a su particular disposición, es herético y causa de persecución y destrucción. Mis trabajos, en ese sentido, debo realizarlos en el más estricto secreto y me temo que solo podrán ser publicados tras mi muerte si no quiero, como ha venido sucediendo durante todos estos siglos, poner en peligro mi vida y la de mi Comunidad Cristiana ancestral.

Me salva el consuelo de que la mentira jamás podrá prevalecer dado que toda palabra, realizada por el hombre, de forma vocal o escrita en cualquier idioma sea mágico o profano, simbólico o pictórico, es inspirada por Dios y, por mucho que se intente tergiversar su información primigenia siempre, de forma ineludible, terminará soltando el tufo de la Verdad que conserva en sus dañadas entrañas.

Me apena ver como unos pocos banqueros, amparados por el poder de Roma y de algunos ignorantes reyezuelos, viven rodeados de indecente lujo, mientras que lo que consideran como populacho se arrastra miserablemente entre las sucias calles de los arrabales intentando robar algún mendrugo de pan o conseguir algún trabajo mal pagado y que, apenas, les proporcione de comer a ellos y a su familia. Lo peor de todo es que se trata de una ingente masa sumida, de forma provocada, en la más sublime ignorancia y los hacen vivir como ganado.

El Manual de dominio del Mundo algún día será utilizado en su contra y sus designios y malas artes se volverán contra ellos porque; es Ley demostrada que, el que a espada mata a espada debe morir”

Conforme iba profundizando en el Manual para el dominio del Mundo, escrito por un anónimo Leonardo, que yo vagamente podía identificar con el famoso Da Vinci, comprobaba cómo la imagen histórica que nos ha llegado de Leonardo hasta nuestros días era algo plano, sin vida y sin misterio, cargado de suposiciones mal intencionadas sin fundamento alguno. El único modo que había de intentar penetrar en la psique del Gran Hombre del Renacimiento era empaparse de sus trabajos pictóricos y científicos; ahora podía contemplarlo de otro modo más humano y menos artificial. Alguien que no miraba solo por su supervivencia y reputación, sino que su trabajo estaba siendo hecho como un legado para la posteridad, para el futuro de la humanidad y ello, paradójico, utilizando la fuerza económica del Enemigo secular.

Por lo ya expuesto, el lector habrá comprobado que cuando descubrí éste escrito era un adolescente, cargado de hormonas, que se encontraba plenamente integrado en la Iglesia Evangélica de un barrio cercano a mi domicilio de Madrid y, por lo tanto, supondrá que como hiciera cualquier joven en mi misma situación, hablé de mi descubrimiento con mis amigos de la Iglesia; de hecho era en ese ambiente en el único lugar donde los tenía.

Yo hablaba de mi descubrimiento con ingenua franqueza y convicción. De haber hecho caso de los consejos recibidos por aquellos que consideraba como más allegados, incluso que la propia familia, lo que estáis ahora leyendo sería imposible, pues los papeles habrían sido destruidos. De hecho, el que esto no sea así se lo debemos a mi Hermana Dolores que llevada por un desconocido impulso me los sustrajo antes de que yo pudiera encontrarlos, evitando así que el temible fuego del fanatismo religioso pudiera dar buena cuenta pública de ellos.

Los amigos, cuando les conté que el escrito se había perdido no me creyeron y supusieron que solo era un ardid mío para no tener que destruir aquella aberración anónima, Bueno, aquello me sirvió de lección en aquel momento, y tiempo después sería uno más de los muchos motivos que me impulsarían a abandonar la Iglesia Evangélica. Gracias, Querida Hermana, por sustraerlos y esconderlos a mi impulso inquisitorial y por no habérselo regalado a tus amigas; lo cual habría sido otro modo de perderlos aunque no hubiesen acabado en el “Purificador fuego del Espíritu Divino”.

“Debo reconocer que muchos de mis diseños e invenciones, me fueron dados por el Altísimo, mediante sueños lúcidos y si hay algo de lo que deba de arrepentirme es de aquellos diseños de armas de guerra que me eran solicitados por mis mecenas y benefactores con el fin de darles ventaja en sus contiendas vecinales; pero por otro lado, la mayoría de aquellos inventos serían inútiles, dado que llevado por mi Espíritu Divino, el resultado práctico de aquellos armatostes eran nada funcionales y jamás pudieron ser utilizados en el campo de batalla.

De tarde en tarde debo ponerme en contacto con el Gran Maestre de mi Congregación y sus sabias palabras me alivian cuando me dice que estoy haciendo lo correcto y estoy donde debo de estar. De algún modo yo soy sus ojos y sus oídos, porque aunque es una lucha prolongada, oculta y sibilina, el resultado será favorable para el racionalismo y para la Verdad que ocultamente llevamos guardando para cuando llegue el futuro elegido.

Los clérigos piensan, erróneamente, que trabajo para ellos y, esto en apariencia es así; pero como en un complejo juego de mesa, las cartas no están aún descubiertas y quien posea la Verdad será el ganador de ésta cósmica contienda.

Ellos están convencidos que trabajan por Dios y para Dios; pero no se dan cuenta que ese supuesto Dios no es otro que Satanás, el Príncipe de este Mundo. Un falso dios que será depuesto cuando llegue la hora prefijada y ni sus atroces torturas ni sus endiabladas persecuciones podrán evitar lo que se encuentra ya escrito en el Libro de la Vida”

El escrito que ahora tenéis el privilegio de poder leer fue quien implantó en mi Ser el germen de la Herejía y desde aquel momento me transformé en un rebelde contra todo aquello que quisiera imponer su voluntad sobre mi propia libertad.

Había descubierto que la Reforma Protestante había sido una necesidad; pero una necesidad que no cumplió con todas las expectativas de los buenos cristianos y cuando llegase el momento, esos valdenses gnósticos casi contemporáneos de los tiempos apostólicos, sus restos, tras el lamentable, acontecimiento del genocidio Cátaro del Languedoc, serían fagocitados por la propia Reforma y terminarían formando parte de ella como una denominación más.

No obstante, el germen de la Verdad implantado por Jesús de Nazaret y por otros con muchísima anterioridad, es algo inmortal y que ningún fuego o supuesta magia podrá destruir jamás.

Después de Leonardo vendrían otros muchos, algunos más prudentes que otros. Unos serían quemados en las hogueras de la inquisición; pero otros sabrían dejar, de forma sibilina, la semilla de la verdad en todos y cada uno de sus trabajos. Surgirían nuevas organizaciones en torno a impalpables ideas, unas discretas y otras incluso secretas; pero todas y cada una de ellas llevaban en su Seno el imparable Cáncer de la Salud y de la Vida Eterna, el Conocimiento, la Verdad, la Gnosis.

Como estará suponiendo mi paciente lector, me pregunté si existiría alguna Organización o Movimiento que mantuviese en alto el pendón del legado que un día enarbolara Leonardo; y sí, en esa minuciosa y larga búsqueda me embarqué.


Aralba

miércoles, 30 de julio de 2014

Manual para el dominio del Mundo (I)

Hace ya muchos años que conservo un terrible secreto y que, dada mi edad y situación actual, considero que debería ser desvelado al Mundo, antes de que sea demasiado tarde.

Recuerdo que fue por los años ochenta, por primavera, cuando en una de mis rutinarias incursiones dominicales por el rastro madrileño buscando algún libro o comic interesante, ya descatalogados, me topé con un cetrino personaje que supuse gitano y que sobre la propia acera tenía cantidad de artefactos y papelajos que solo podrían ser tildados de mera basura; pero cuanto me equivocaba, como podrá comprobar seguidamente el lector de esta confesión.

Entre los amasijos me pareció ver unos cuantos tebeos de los años cincuenta y que se habían editado en México por la Editorial Novaro, creo: El Sargento Preston y Red Ryder, entre otros. El primero era un Agente de la Policía montada del Canadá y el otro un vaquero mestizo de India y colono americano; pero bueno nada de esto viene a cuento salvo para ilustrar la sorpresa que me llevaría poco después cuando desembalé, en casa, las mal cuidadas  historietas gráficas que venían amarradas con un cordel de los que se utilizan en cocina para hacer la carne rellena.

Después de tantos años no recuerdo lo que tuve que abonarle al vendedor del Rastro Madrileño; pero tampoco debió de ser mucho, dado que por aquella época me encontraba a la cuarta pregunta y mi capacidad económica era mínima; lo que si recuerdo es que apenas tuve que regatear, acto obligado por aquella época, y el Gitano pareció encantado de haberse deshecho de unas pocas de porquerías.

Lo dicho, cuando desembalé mi compra me di cuenta que había sido timado, pues de todo el paquete, solo unos pocos eran comics de verdad y el resto eran papeles de periódicos color café de los años que debían de tener y una serie de hojas manuscritas junto con otras escritas a máquina. En principio, bajo el cabreo que tenía encima, quise coger todo y tirarlo directamente a la basura y me dije tonto, tonto más que imbécil ¿Cómo te has podido dejar timar? De hecho, quiero recordar que llegué a tirarlos al cubo de la basura pero…

Ese día me tomé una buena siesta y, medio en sueños, quise ver algo importante en aquello que mi dinero me había costado y que ya daba por perdido. Me levanté un poco aturdido y con sequedad en la boca y me dirigía a mi madre “Mama ¿has tirado la basura?”, “No, aún no, estaba esperando que te levantaras de tu larga siesta y fuese tú a tirarla”

Resoplé aliviado y me dirigí a donde había tirado el ya deshecho paquete y lo retiré con cuidado del resto de desperdicios. Lo saqué al exterior de la casa, en el patio, para que le diera el sol y secarse de la grasa de otros desperdicios que seguramente mi madre había echado encima. Al menos no habían cogido algún olor desagradable y cuando consideré que había llegado el momento me dispuse a retirar los tebeos a un lado con el fin de tirar el resto de papeles inservibles; pero cuál fue mi sorpresa cuando descubrí, entre los papelajos, un grupo de cuartillas  debidamente grapadas y escritas a máquina con algunos errores que habrían sido corregidos con corrector blanco. El papel estaba decolorado y lo que supuestamente algún día habría sido blanco o algo parecido ahora tenía color a tierra.

Manual para el dominio del mundo se titulaba y, desde entonces ha sido lo único que he conservado de aquello, dado que los comics terminé, con el tiempo, regalándolos y el asqueroso papel de periódico regresó al cubo de los desperdicios.

En su día supuse, aún hoy sigo haciéndolo, que aquellos papeles podrían tratarse de un borrador desechado por algún escritor fracasado y que, por aquella cosa del Destino, habían terminado llegando a mis manos. Bien, mi confesión pública  es que todos mis escritos, de un modo u otro, han venido siendo inspirados en las palabras impresas de aquellos pocos y sucios papeles de procedencia anónima.

El escrito, lo tengo delante de mí, está perfectamente redactado, sin faltas ortográficas, salvo las correcciones mediante tachaduras mencionadas, y con un intachable estilo gramatical. Su anónimo Autor hace mención a una supuesta traducción del alemán de un escrito previo realizado en italiano antiguo. Luego al parecer, tampoco debía de tratarse de un trabajo original sino la copia de la copia de algo mucho más arcano como podremos comprobar en las siguientes páginas.

El Escrito nos viene a decir, no lo voy a contar al pie de la letra, que su autoría original pertenece al tal Leonardo Da Vinci y que fuera utilizado, con posterioridad, en el Siglo XVIII por una conspirativa orden secreta, de Alemania, conocida como los Illuminati. Acabáramos.

Dado lo increíble del Asunto; pero previendo que pudiera tratarse de algo no ficticio es por lo que plasmaremos su contenido como algo ocioso y sin mayores pretensiones que hacernos pasar algún buen rato. Después de tantos años obsesionado con ésta posesión que pareciera haberme inspirado en mis anteriores escritos, he considerado importante darla a conocer al mundo en general por si alguien tuviese razón de su verdadero Autor, que no sé si vivo o muerto está; pero también por si alguien posee mejores entendederas que las mías y reconociera en estas páginas algo que, al presente a mí se me escapa.

“Yo, Leonardo, hijo putativo de una familia de renombre pero acogido en los amorosos brazos de una humilde congregación valdense de origen templaria, he sido educado del mejor modo posible para servir a la humanidad y mostrar, mediante nuestro humilde y encriptado trabajo, en estos convulsos; pero ilustrados tiempos, que el Anticristo nos viene gobernando desde que la enseñanza de Cristo fuese mancillada por la corte de demonios que medran en el ilícito Trono de Roma”

“Infiltrado, gracias a nuestra innata inteligencia y a la exquisita educación mencionada, en los más recónditos entresijos del Poder, se nos ha solicitado con la máxima discreción, la redacción de un manual profético, a mil años vista, con el fin de consolidar el dominio sobre el Mundo conocido de una sola familia, donde en tiempo y hora habrá de nacer con forma humana, en carne, huesos y sangre, aquel que llevará, a la Humanidad, hacia los mil años de paz profetizados en el Apocalipsis de Juan”

“Unos lo tomarán como el Mesías victorioso esperado por los Judíos, otros como la segunda venida del Profeta Jesús en las nubes, el Maestro que nos descubriera a Cristo; pero otros verán al Anti-Cristo, la aberración profetizada en los libros antiguos, el Hijo del Demiurgo y Jefe supremo de los arcontes”

“Esto es lo que quieren mis amos, aquellos que me pagan por pinturas y diseños, que realice para que, sin que haya duda alguna, la gente del futuro lejano pueda seguir venerando a los que dieron sus dineros como mecenas para que mi nombre quedara perenne en la Historia; pero aun siendo un mandado, haciendo honor a mi estirpe templaria, no puedo dejar de realizar este manuscrito secreto para que en los tiempos que han de venir, la gente sepa a qué atenerse y no dejarse engañar por ilusorias fantasías construidas con ladinas y conspirativas artimañas. Nada hubo antes de él y su ascendencia es el puro capricho de una divinidad constructora y su futuro solo dependerá de su obediencia a nosotros, los intercesores entre Dios y los hombres”

Comprendí inmediatamente lo que el Autor de este supuesto manual, de forma independiente de que su verdadero y original Autor fuese el Tal Leonardo, trataba de decirnos a sus posibles lectores: Que se había urdido una trama, por unos pocos; de hecho muy pocos, para manipular a la mayoría de los ciudadanos y tenerlos dormidos y pendientes de rezos y oraciones automáticas que les impidiesen entrar en el silencio interior y descubrir la verdad que nos legara el Maestro de Nazaret, que somos hijos de Dios, que tenemos una estirpe de divinidad infinita y un futuro de inmortal eternidad. Que somos libres y no sujetos a mandato de terceros.

Terrible Secreto ¿No creen?

Estamos a punto de entrar en la sesentera, en años de vida, y estamos obligados a dar a conocer aquello que me fuera legado hace décadas, mediante el timo de la estampita, de manos de un Gitano y lo que ha sido la génesis inspirativa del resto de mi Obra publicada e inédita.

Son terribles los secretos que os voy a mostrar en estas páginas y solo pido tiempo, el tiempo suficiente para dar a conocer la Verdad, la verdad de la mentira y la verdad de la Verdad. La verdad de la conspiración perenne de la Religión oficialmente establecida y la Verdad que se nos intenta ocultar. Como iremos viendo, Leonardo también nos indicará cuales son los métodos que utilizan, los que él denomina sus amos, para mantener visible el creíble Engaño; pero también nos proporciona el método, de algún modo las gafas, con el que poder vislumbrar la luz innata de entre tanta oscuridad artificial.

Muchos supusieron que Leonardo pudiera tener que ver con los cátaros; pero evidentemente los cátaros solo fueron una invención de la propia religión oficial para desprestigiar la verdadera herejía: La verdadera enseñanza del Maestro Jesús de Nazaret y que nos trajo la Verdad del Cristo, de la Iluminación espiritual, del renacimiento del Hombre Nuevo sobre el antiguo y trasnochado que ya cumpliera con su natural cometido.

Cristo significa Hombre Nuevo, lo contrario de Hombre Antiguo. La construcción de Cristo en nuestras vidas supone la muerte del ser antiguo, cuya provisionalidad es manifiesta. Como nos explica Leonardo, más adelante, no queremos adelantarnos demasiado, La mejor forma de ocultar esta Verdad era convirtiendo a Jesús y a Cristo en una misma cosa: Jesucristo. De hecho es una verdad a medias pues es cierto que Jesús diera nacimiento al Cristo, la Iluminación del Hombre Nuevo, en su Vida como uno más; pero eso no suponía, bajo ningún concepto, que los demás no pudiésemos albergar a Cristo en nuestras vidas sin la intercesión de Jesús el Nazareno.

Aralba